Tus gestos “cuentan” algo de ti…

Estaba mirando internet cuando me encuentro el siguiente artículo, en el que hablan sobre las entrevistas de trabajo y qué clase de gestos no se deben hacer. Hace meses estuve haciendo entrevistas y francamente el recuerdo que tengo de todas ellas es pésimo y muy negativo. Y recuerdo a todo el mundo diciéndome que no hiciera según que gestos, como si pudiera controlar con naturalidad esa clase de cosas. Resulta ridículo como unos manuales sobre “comportamiento” ahora se han convertido en algo así como el protocolo de conducta en las entrevistas, parece un chiste retorcido en el que si eres capaz de saber engañar a los que te entrevistan eres el candidato idóneo. Porque al final como todo, hecha la ley, hecha la trampa.

Sí, al final las empresas están formadas por personas capaces en su mayoría de mentir, engañar y tener la convicción de que eso es moralmente admisible. La mentira por delante, sería su lema, en vez de la verdad. A mi sin embargo creo recordar que me enseñaron que mentir estaba mal, pero nuevamente como los mártires cristianos, uno es pisoteado por obrar bien, por aquellos malvados sin moral alguna. La conclusión, ser el más cabrón hijo de puta del mundo.

Y así están las empresas llenas de personas incompetentes y/o perversas en su mayoría. Algo ideal para fomentar el supuesto buen espíritu que buscan tener las empresas, porque creen que sabiendo tu forma de ser con todos esos profesionales de recursos humanos que dicen haber estudiado psicología, pueden seleccionar a un perfil psicológico de gente enrollada, simpática y servicial. Y al final todos son bombas de relojería, a la espera de explotar y llenar todo de mierda, por lo que nadie se fía de nadie y así van muchas empresas ancladas en formas arcaicas de hacer cosas, porque no se fían en lo más mínimo de sus empleados… Porque al final el ladrón cree que son todos de su condición.