Ayer salió esta noticia en meristation y como toda buena prensa, sobre todo una que depende más de las empresas de las que habla que de sus seguidores, ha comentado el hecho dándole importancia a algo que no la tiene. Que un juego no tenga el doblaje en inglés puede ser jodido para otros países en europa, pero aquí en España dudo que la mayoría le importe un pimiento. Además hoy Sony ha dicho que se podrá bajar un parche para añadir el doblaje en inglés, con lo que asunto resuelto según meristation, ¿eh?
No, yo creo que no está resuelto y flaco favor le hacen a la verdad intentando desviar desde la prensa la auténtica razón de este hecho. No hace falta ser muy avispado para ver por qué ha ocurrido que la versión que se vende en UK solo esté en inglés principalmente, tan solo hay que pasarse en el caso de España por la página de Game y luego en la de Play.com, para ver la diferencia de precios entre España (69,95€) y UK (51,99€). Siendo además curioso que aquí en España que van a sacar una edición especial, vale lo mismo que la edición normal, algo que no consigo comprender todavía. Las matemáticas son bastante claras y el ahorro es de nada menos que 17,96€, unas casi 3.000 antiguas y añoradas pesetas. El comprador se da cuenta de ello y ahora también se ha dado cuenta las empresas distribuidoras de videojuegos.
Así que la solución está clara, hacer versiones específicas para los países con diferencias abrumadoras de precios para evitar que esos aprovechados paguen menos, que menudos caraduras, oiga. Porque está clara desde la inepta mente burocrática de un empresario, que si los compradores no pueden comprarlo por 52€ en UK, sin duda pasarán por caja religiosamente para soltar 70€, que cierto que si eres socio de game o del fnac, se te queda en quizás 63€. Si es que son todo quejas sobre España, primero que si no paramos de piratear, ahora que la gente compra más, que somos unos pícaros por comprarlo en UK más barato. Sí, somos unos sinvergüenzas, se nos debería caer la cara de la vergüenza… aunque espera un momento, ¿como es que en Inglaterra con unos sueldos mucho mayores que los nuestros, tienen los juegos más baratos? Hasta el punto de que me acabo de comprar el Little Big Planet por 13 euros, cuando aquí hasta hace “2 días” estaba a 70 y tan panchos. Ciertamente aquí algo huele muy mal, pero los malos siempre somos los infames usuarios.
Así que será mejor aprovechar a comprar todos los juegos que queden sin ser exclusivamente en inglés y mientras la libra lo permita. Porque mucho me temo que en un año todos los juegos importantes van a cercenarlos para evitar la picaresca europea (que no es solo España la única que se dedica a comprar en UK). ¿Y qué se hará en España? Pues de primeras un buen conjunto de personas que les interesaba el Infamous pero no demasiado, definitivamente no lo comprarán (bravo por Sony), otros que dominan el inglés se lo comprarán en inglés y que a Sony la den, muchos otros más cogerán y comprarán el juego de segunda mano recibiendo Sony por ello cero euros (bravissimo), y quedaría otro grupo mucho más numeroso que como la PS3 no es pirateable de momento pues no tienen cabida aún en este circo.
En definitiva que Sony cree que va a ganar más dinero así y quizás en el fondo tenga razón o quizás es la cabezonería de los empresarios que casi siempre tienen miras de vistas muy cortas. ¿O quizás el problema no es tanto de Sony sino de las tiendas en España? ¿Por qué nosotros pagamos del orden de 20 euros más, que en un país donde ganan más dinero? (Y eso que no hablamos de USA o Japón donde están todavía más baratos…) De todas formas, en unos años, toda la distribución será digital y ahí sí que nos vamos a reír un montón… Con esos precios tan “bajos” (5€ más barato el Fallout 3 en el steam que en la tienda, woooow super-ahorro… ¬_¬) y eso que no tienen que pagar a una tienda por almacenarlo, ni pagar los costes del soporte o de distribución… Y luego las conversiones entre yenes, dólares y euros, jej.
En fin, que al final son los usuarios los infames pícaros que parecen estar robando día sí y día también a las pobres empresas, incluso cuando pagamos por los juegos de forma legal.
